Atardecer en Arenales del Sol

Cuando pienso en las bondades que tiene esta bonita profesión como asesora inmobiliaria, se me ocurrió escribirlo aquí y compartirlo contigo.

Ayer pasé uno de los mejores momentos disfrutando de una de las maravillas de la naturaleza.

Cuando terminé mi jornada de trabajo en Alicante Sol, alrededor de las 19:30 cogí mi coche para marcharme a casa. En Arenales del Sol, teníamos la temperatura ideal, una ligera brisa proveniente del mar pero con calor para estas fechas. Había algo mágico en el ambiente…que al final pude comprobar. Saliendo ya de la oficina con mi coche, no me quedó otra que llamar a casa y decir que me retrasaba media hora…No pude resistirme a la tentación!.

Paré mi coche y bajé para deleitarme con el espectáculo del cielo, era una atracción en vivo. Colores malva, rosados, azules, anaranjados y fuego emergían de un cielo en calma con finas nubes altas muy dispersas, tenía frente a mí uno de los más espectaculares atardeceres que hacía tiempo que no veía, fue increíble. Me sentí muy bien y noté que mis pilas se cargaban por minutos, cogí mi teléfono e hice unas fotografías.

Sentí que era una persona afortunada por poder disfrutar de estos momentos en mi zona de trabajo, no es la primera vez que me ocurre…

Pensareis que soy una romántica, no es así del todo, pero admiro nuestro planeta y la naturaleza que nos rodea.

Con este mensaje quiero transmitiros felicidad y si tenéis algún momento de bajón por trabajo, estrés y demás, pararos a mirar por un momento lo que nos envuelve y ofrece la naturaleza, si no lo tenéis cerca de vuestra casa o vuestro trabajo…de verdad ir a BUSCARLO!!!

Soy Ana Guillén Pomares, asesora comercial de la oficina de Arenales del Sol y quería contarte una breve experiencia pero intensa que me deja disfrutar esta profesión inmobiliaria